
Como se nota que por estos lares no falta agua. Hay unos bosques de chopos espectaulares casi a pié de la presa del Cenajo. Un lugar especial para pasear sin prisa. Y cuando llega el otoño el suelo se cubre de colores ocres, rojízos, amarillos. No sé cuando es mas boníto, si en primavera-verano o en otoño. Me quedo con todas las estaciones en este paraje tan especial por su tranquilidad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario